miércoles, marzo 30, 2011

Normalidad en el desarrollo de videojuegos tras el terremoto

No había escrito hasta ahora nada acerca del terremoto en Japón del día 11 de marzo porque la información (y desinformación) desborda ya suficientemente la red y todos los medios. Los medios extranjeros exageran con titulares como "Apocalípsis", y más que ayudar, asustan al personal. Un artículo que recomiendo es éste de El País: El abandono de Japón.
Me decido hoy a perder un poco el tiempo para compartir algo de mi experiencia personal tras otra segunda ronda de exageraciones en la que oigo que muchos extranjeros han perdido sus empleos, o que son ignorados en la empresa: Expatriates tiptoe back to the office. Al ser el Wall Street Journal, no han puesto "Apocalípsis laboral", pero ya veremos cuando llegue a los titulares españoles...
En fin, ni idea como será en otras empresas, pero como a la gente le basta un único caso para generalizar, voy a dar el ejemplo del trato en mi empresa. En orden cronológico:
  • Viernes 11 de marzo. Terremoto a las 3pm. Se interrumpe el trabajo, pero nos recomiendan no abandonar el edificio, ya que el interior de Tokyo Midtown es más seguro. Por la noche, a los que quisieramos volver a casa nos recomiendan ir en pareja, con gente que viva cerca. Eso es lo que hice yo, y anduve durante horas hasta llegar a mi barrio. Al llegar a casa, envié un mensaje a la red de seguridad de la empresa, para que sepan que todo estaba en orden.
  • Lunes 14 de marzo. Llego tarde al trabajo, por el retraso de trenes debido a los cortes de luz. Pero nos comunican que no hacía falta venir, y que ya nos podemos ir a casa si queremos, y que el día siguiente también es fiesta, hasta que se normalice la situación. Por la red de seguridad nos avisarían. Tanto extranjeros como japoneses tuvimos fiesta hasta el viernes. Estos días de fiesta no contabilizan como vacaciones, sino que se consideran algo excepcional (o sea, a cargo de la empresa).
  • A los extranjeros nos comunican que podemos volver a nuestros paises, si nos preocupa la situación o la familia. A mi se me ocurrió preguntar si había que declarar los días como vacaciones o qué, y tras las risas, me dijeron que no me preocupara por nada, que ya se solucionaría la burocracia luego. Lo de contabilizar como festivo excepcional, por lo tanto, se decidió más tarde. Esa semana todavía no sabíamos nada.
  • Martes 15 de marzo. Muchos extranjeros de mi oficina volvieron a sus países.
  • La empresa organizó una recogida de fondos para ayuda a los afectados. Sólo era necesario enviar un e-mail a recursos humanos y descuentan el donativo del sueldo. Yo me fío más de eso, que de los que pasan por las estaciones con un cesto...
  • Semana del 21 de marzo. La mitad de extranjeros han regresado a la oficina. Nos vuelven a reunir a los extranjeros y nos dicen que la familia es lo primero, y nuevamente que podemos volver a nuestros paises si lo queremos. Los días de excedencia ya no cuentan, por lo que consumiríamos días de vacaciones. Tras consumirlos todos, dejaríamos de cobrar, pero nuestro puesto de trabajo se mantendría como mínimo 2 meses. El jefe está todavía discutiendo el tema con Recursos Humanos, para ver si se puede asegurar el puesto más tiempo, en caso de que países como Francia mantengan la alerta roja por 6 meses, o situaciones similares que pudieran ocurrir.
  • Por otra parte, han prohibido a todos los empleados a hacer horas extras pasadas las 8pm. Por ahorrar energía, y por si hay problemas de trenes que nos impidan regresar a casa.
  • La oficina está medio a oscuras, pero el ambiente es relajado y seguimos desarrollando con normalidad.
  • No hay ninguna señal de ostracismo, y mis compañeros japoneses comparten la idea de que la familia es lo primero. Los que tienen hijos, marchan más temprano a casa.
  • ¿Queda algún "workaholic"? Pues sí, uno se quedó ayer pasadas las 8pm, pero hoy le llamaron la atención.
  • En mi empresa, de unos 4000 trabajadores, no han despedido a nadie.

En general, la gente sigue haciendo vida normal, con algo menos de ajetreo de lo habitual, con lo que hay menos estrés. Yo de momento seguiré por Tokyo, si es que no pasa nada más grave.

Espero que el ejemplo de mi empresa le sirva a alguien de algo.
Ciao!